Y me moriré pensándote, amándote, extrañándote

y no se me ocurren con que mas "otes"

tendré que vivir  al vivir tu ausencia,

una ausencia obligada,

obligada por por la amnesia que contraigo

 cada vez que estoy contigo...

te pienso y dejo de ser yo;

te beso y me diluyo en esa boca de almibar;

te siento y me desarmo en minúsculos átomos

de placer que explotan desde mis entrañas;

te escucho y me desdibujo,

queda un pobre borrador de mis pensamientos;

mi esencia desaparece y puedo contemplar desde

lejos a una extraña que se estremece entre tus brazos

puedo ver sus ojos, mis ojos,

casi vacios de mi, sólo puedo ver como los llenas tú,

me contemplan desde su anunciada muerte

y me hacen temblar,

tiemblo al ver el inmenso vacío en que me vas dejando

y la voraz nada que me rodea y deslumbra

cada vez que te acercas a esa extraña

que soy yo y que cada día me es difícil reconocer,

por eso. mi sentencia es vivir sin ti,

y vivir tu ausencia será vivir mi presencia,

una presencia olvidada

una hoja en blanco

un oscuro camino

pero iluminado por luciérnagas

de verde esperanza...